La Justicia del Lenguaje y la Equidad en la Educación Agrícola

Basado en la experiencia del equipo de Futuro en Ag de Cornell Small Farms Program.

 

La justicia del lenguaje es una parte clave de la equidad para los educadores que intentan llegar a poblaciones desatendidas. La justicia del lenguaje es una serie de prácticas empleadas para que las personas que hablan lenguajes o idiomas no dominantes puedan comunicarse y recibir información en el idioma de su elección, para entender y ser entendidas.  

En los últimos años, el proyecto Futuro en Ag del Cornell Small Farms Program (CSFP) ha ido creciendo en alcance y experiencia, construyendo una plataforma educativa en español para servir a la comunidad agrícola hispanohablante en el Estado de Nueva York y más allá.  

A través de nuestro trabajo, hemos descubierto que es importante centrarse en la justicia del lenguaje para lograr programas eficaces y equitativos. Sin embargo, la justicia del lenguaje no tiene sentido si es aislada de otras prácticas basadas en la equidad. Este artículo propone elementos de una definición de justicia del lenguaje y analiza varios principios de apoyo que hacen que la justicia del lenguaje cobre vida. 

 

Definición de la justicia del lenguaje 

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Equipos multirraciales y multiculturales trabajando juntos a través del idioma en un Futuro en Ag en el oeste de Nueva York.
Cornell Small Farms Program

Según la Community Language Cooperative (CLC), “la justicia del lenguaje es una práctica clave utilizada… para crear poder compartido, práctica, inclusión y desmantelar los sistemas de opresión que tradicionalmente han privado de derechos a los no angloparlantes”.  

El CLC señala que la justicia del lenguaje es distinta al acceso lingüístico. El acceso lingüístico puede ser una simple operación técnica, como la traducción o la interpretación, adaptada a cualquier contexto. La justicia del lenguaje, según el CLC, “es una práctica intencionada que valora la interpretación y la traducción como herramientas fundamentales para abrir la comunicación y potenciar todas las voces”. 

Lejos de ser una práctica neutral, la justicia del lenguaje contiene en su núcleo un proceso de empoderamiento. En su ensayo de 2021, “Somos guerrerxs del lenguaje”, Emiliano Vera hace eco de este sentimiento y vincula la justicia del lenguaje al desarrollo del liderazgo entre los y las hablantes de lenguas no dominantes. Señala que no debemos limitarnos a buscar el dominio de las distintas lenguas, sino comunicarnos en la forma en que habla la gente, que proviene de haber escuchado cómo un pueblo define sus propias luchas. “Al hacerlo”, dice Vera, “estamos desarrollando nuevos líderes… y sacando a la luz las voces de líderes de comunidades lingüísticas que no se escuchan lo suficiente”. 

La justicia del lenguaje se pone en práctica para crear espacios donde se reconozca la desigualdad, se practique la inclusión y se comparta el poder. La justicia del lenguaje aboga por la plena participación en la sociedad de personas que hablan lenguas no dominantes: es decir, por la plena participación en las decisiones que afectan a sus vidas.  

Para el CSFP, una forma importante de poner en práctica la justicia del lenguaje es dedicar recursos y personal a la programación en español, con la intención de llegar cada vez más a las decenas de miles de hispanohablantes del sector agrícola de Nueva York. 

 

La justicia del lenguaje como parte de una educación eficaz y equitativa 

La justicia del lenguaje es un componente importante de una educación eficaz y equitativa, pero no puede funcionar sin otras buenas prácticas. A continuación se exponen algunas de ellas: competencia cultural, programación pertinente y adecuada, fomento de la confianza, promoción e innovación en nuestras instituciones y con nuestros socios, un proceso de retroalimentación y co-construcción de la visión y las actividades, y desarrollo de liderazgos.   

 

La competencia cultural 

El lenguaje no se trata sólo de vocabulario y acentos. También representa elementos de historia, cultura y tradición compartidas. La justicia del lenguaje no puede practicarse sin la competencia cultural. 

 En un grupo focal de planificación estratégica de la CSFP con agricultores latinos y latinas en abril de 2023, se expresó que se desea “personal de la CSFP con verdadera competencia cultural, no sólo personas que hablen español.” 

La competencia cultural significa ser un oyente y comunicador astuto, consciente de los patrones culturales y sensible a las posibles diferencias de etnia, clase social y nivel educativo, así como a las diferencias de origen regional o nacional.  

Por ejemplo, ciertos tipos de vocabulario, tono y humor pueden ser aceptables y esperados en algunos contextos regionales o nacionales, pero incomprensibles o incluso ofensivos en otros. Cuestiones privadas como el estatus migratorio pueden impactar profundamente la disposición de una persona a participar activamente en la programación. Una educadora culturalmente competente conoce y maneja estas sutilezas. 

 

La programación pertinente y adecuada 

Los temas, el contenido y la metodología de la labor educativa deben ser pertinentes para la población a la cual se destina. 

En nuestras interacciones con proveedores de servicios que luchan por servir a la población latina, a menudo oímos que creen que no tienen tiempo ni interés en la educación. Los proveedores de servicios suelen preguntar: “¿Cómo podemos convencerles de que vengan a nuestros eventos?” Hemos descubierto que es más eficaz empezar con preguntas como: “¿Qué quiere aprender la gente?” y “¿Qué problemas necesitan resolver?”  

Independientemente de su procedencia, es mucho más probable que la gente participe en programas o actividades en las que sus problemas se debatan. Si el contenido da en el clavo, no habrá que “convencer” a las personas para que asistan. Suelen correr la voz e invitar a sus amistades.  

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El especialista bilingüe en comunicaciones, Tim Shenk (a la derecha, en verde), trabaja con los asistentes al evento. Cornell Small Farms Program.

Nuestro equipo ha comprobado que las oportunidades educativas desarrolladas y realizadas en español para una población latina, con métodos de divulgación adaptados a la misma, tienden a garantizar una asistencia mayor y más entusiasta que los programas en inglés en los que se incluye a los hispanohablantes mediante la interpretación. Confiamos en los mensajes de texto, los mensajes de WhatsApp y las llamadas telefónicas individuales, en lugar del correo electrónico y las redes sociales. Llamar o enviar mensajes de texto uno por uno lleva más tiempo que enviar un correo electrónico masivo, pero el contacto personalizado marca una gran diferencia.  

Una programación pertinente y adecuada también implica ser consciente de los muy variados niveles de educación, alfabetización, conocimientos digitales y acceso digital entre el público destinatario. Tenemos que empezar donde está la gente, no donde nos gustaría que estuviera. Un educador de éxito desarrollará metodologías que tengan en cuenta esas realidades. 

 

Fomento de la confianza 

Fomentar la confianza es un primer paso esencial en la creación de un programa educativo eficaz, especialmente con un público latino. Esta población tiene muchas razones legítimas, históricas y actuales, para desconfiar de personas que no conoce. Independientemente de su estatus migratorio, muchas personas prefieren pasar desapercibidas y limitarse a un grupo cercano de amigos y familiares de confianza. Esto es aún más cierto si tienen hijos o ancianos que dependen de ellos. 

Generar confianza significa visitar a la gente en persona, llamarla por teléfono y dedicar tiempo a construir una relación. Gran parte de esta construcción de la confianza debe ocurrir por las noches y los fines de semana, ya que es cuando la gente suele tener tiempo fuera del trabajo. Fomentar la confianza implica cumplir las promesas y los compromisos y mostrar interés por la vida de las personas más allá de la jornada laboral. 

 

Promoción e innovación en nuestras instituciones de origen y con los socios 

El respaldo institucional es clave para los programas equitativos con un elemento de justicia del lenguaje. Esto va más allá de tener una supervisora o directora que nos apoye personalmente o que aprecie discretamente los resultados.  

Apoyar verdaderamente el trabajo por la equidad y la justicia del lenguaje significa incorporar estos componentes a las prioridades estratégicas, garantizar un financiamiento estable para la programación equitativa que permita el desarrollo de programas a mediano y largo plazo, dar prioridad a la contratación y retención de personal bilingüe o multilingüe que comparta las señas de identidad del público destinatario, y presupuestar suficiente tiempo del personal para estrategias de divulgación y apoyo individualizadas. 

Creemos que es de interés de toda la institución, incluidos los angloparlantes monolingües, que la lengua deje de ser una barrera y que se convierta en una oportunidad de aprendizaje y comprensión mutua. La justicia del lenguaje hace que las instituciones sean más eficaces, ya que les permite aprovechar una mayor amplitud de experiencias, perspectivas e inteligencia humanas. En este sentido, la aplicación de elementos de justicia del lenguaje no es responsabilidad exclusiva de los y las hablantes de lenguas no dominantes, sino de toda la institución. 

Una programación eficaz y equitativa para la comunidad agrícola latina del Estado de Nueva York significa buscar en nuestras instituciones soluciones innovadoras que esta población requiere. Tenemos que combatir la mentalidad de “así funcionan las cosas aquí” y abogar activamente por cambiar los sistemas institucionales para hacerlos accesibles a las comunidades marginadas. 

Un área en la que las instituciones pueden apoyar la equidad y la inclusión incluye la creación de formas nuevas y flexibles de compensación cuando la comunidad agrícola latina contribuye a enriquecer la programación. Facilitar el acceso a los formularios en español, agilizar los procesos de documentación para pagos o reembolsos relativamente pequeños, encontrar soluciones creativas para los requisitos de los seguros y hacer posible la distribución de dinero en efectivo o tarjetas regalo a los presentadores, son ejemplos específicos en que las instituciones pueden operar de forma equitativa con respecto a la población latina. 

 

Proceso de retroalimentación y co-construcción de la visión y las actividades 

Otra clave de la inclusión que ayuda a aplicar la justicia del lenguaje es un proceso activo para recibir comentarios de los y las participantes sobre sus necesidades e intereses, como paso previo a la co-construcción de la visión y las actividades. 

La retroalimentación activa es una de las formas en que nuestro equipo de Futuro en Ag intenta desarrollar la programación pertinente y adecuada mencionada anteriormente. Así es como construimos un proyecto que puede responder a las necesidades cambiantes de nuestra población destinataria.  

Tal vez lo más importante es que la co-construcción de la visión crea la aceptación necesaria para construir un proyecto que puede ir más allá de la capacidad de unos pocos miembros del personal remunerado hacia la participación de un mayor porcentaje de los agricultores latinos, latinas y latinx y aspirantes a agricultores en el Estado de Nueva York.  

 

Desarrollo del liderazgos y la multiplicación de la capacidad 

El elemento anterior, la retroalimentación y la co-construcción de la visión, conduce a la necesidad de desarrollar los liderazgos y la capacidad en la comunidad agrícola latina.  

Esta prioridad adquiere importancia en el contexto en el que muchos empleados agrícolas latinos son tratados, en palabras de uno de nuestros agricultores colaboradores, como “burros de carga”. Dice que a muchos empleados se les dice lo que tienen que hacer pero no se les enseña por qué lo hacen.  

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La líder del proyecto Futuro en Ag, Mildred Alvarago (izquierda, en bronceado), guía a los asistentes al evento a través de una actividad. Cornell Small Farms Program.

En el Estado de Nueva York existe el compromiso de rectificar una tendencia de décadas en la industria agrícola de no invertir lo suficiente en la toma de decisiones o en las capacidades de liderazgo de la comunidad agrícola latina. Muchos propietarios de operaciones agrícolas animan ahora a sus empleados y supervisores a recibir formación y certificaciones de liderazgo durante las horas de trabajo. Algunos también ofrecen cursos de inglés durante las horas de trabajo.  

En Futuro en Ag, entendemos que parte de la equidad consiste en animar a cada vez más personas de la comunidad agrícola latina a asumir funciones de enseñanza y liderazgo en sus áreas de especialización. Ellos son los verdaderos líderes de este esfuerzo, y el proyecto tendrá éxito sólo en la medida en que se involucren y se apropien de él. Un pequeño equipo de educadores profesionales bilingües no puede satisfacer por sí solo todas las necesidades de esta comunidad, pero podemos contribuir a multiplicar la capacidad formando y apoyando a los y las líderes emergentes. 

 

Reflexiones finales 

Llevamos pocos años desarrollando el proyecto Futuro en Ag, por lo que nuestras reflexiones se basan necesariamente en nuestras experiencias con Futuro, así como en las experiencias pasadas. Trabajar con personas es una tarea compleja. No buscamos políticas o prácticas perfectas, sino que intentamos ser fieles a nuestros valores, centrándonos en las necesidades de las personas a las que servimos. Esto requiere escuchar mucho, formar parte de la vida de las personas y complicar la relación maestro-estudiante o proveedor de servicios-cliente. Esperamos profundizar nuestra comprensión y nuestra práctica en diálogo con otras personas comprometidas con la equidad en nuestras comunidades. 

Tim W. Shenk

Tim joined the Cornell Small Farms Program in 2023 as the Bilingual Communications Specialist. He brings expertise in Spanish language communication, journalism, research, popular education, and classroom pedagogy. Tim is responsible for the multifaceted communications strategy for the Futuro en Ag project, and supports Spanish language online and in-person education.