Capítulo 1: Manejo Integrado de Cultivos y Plagas
Autores: Stephen Reiners, et al.
Guía traducida al español por el equipo de Futuro en Ag, Cornell Small Farms Program. 2024. A continuación.
1.1 Antecedentes
La Universidad de Cornell y Cornell Cooperative Extension promueven activamente el uso del Manejo Integrado de Cultivos y Plagas por parte de los agricultores de Nueva York para abordar preocupaciones agrícolas. En muchas áreas del estado de Nueva York, existen presiones hortícolas, económicas, sociales y políticas para reducir los impactos ambientales y el uso de pesticidas en la producción de cultivos.
Las preocupaciones públicas sobre el movimiento de nutrientes y sedimentos hacia las aguas subterráneas y superficiales, y la presión contra las aplicaciones de pesticidas, están aumentando. En otras regiones, se les pide a los productores agrícolas que presenten planes de manejo de nutrientes y manejo de suelos para abordar los impactos externos causados por sus prácticas.
Además, el desarrollo de resistencia a los pesticidas para las plagas principales; el registro de menos productos y químicos nuevos más costosos para el control de plagas; la pérdida de productos existentes, y la creciente competencia de otras regiones continúan impulsando a la agricultura de Nueva York a buscar alternativas no químicas.
El Manejo Integrado de Cultivos y Plagas requiere una combinación de estrategias de producción a corto y largo plazo para maximizar la ganancia neta mientras se minimizan los riesgos de impactos ambientales indeseables de las prácticas.
Algunas de estas prácticas incluyen la selección del sitio, estrategias de producción específicas para cada cultivo, manejo de nutrientes y el uso de cultivos de cobertura. El Manejo Integrado de Plagas (MIP o IPM en inglés) es una estrategia de control de plagas que promueve el uso de una variedad de técnicas, incluyendo cultivares resistentes a plagas y controles biológicos, culturales y físicos.
Los pesticidas son una técnica de control empleada en el IPM, pero solo se usan cuando es necesario. De este modo, se minimiza el uso de pesticidas sin comprometer la calidad o el rendimiento del cultivo. La aplicación de diferentes técnicas de control reduce la posibilidad de que las plagas se adapten a alguna de las técnicas y permite a los agricultores elegir el programa de manejo de plagas más ambientalmente adecuado, eficaz y económicamente eficiente para su situación.
Este manual proporciona información y referencias que permitirán a los productores de vegetales de Nueva York practicar el Manejo Integrado de Plagas (IPM) para muchos de sus cultivos.
Aunque se incluye información sobre el uso adecuado de pesticidas, también se proporciona una variedad de otra información que puede ayudar a los agricultores a reducir su dependencia de los pesticidas y aprovechar alternativas a estos que pueden ser menos costosas, menos perjudiciales para el medio ambiente y más aceptables para la comunidad no agrícola.
Visite la página de Programa de Manejo Integrado de Plagas del Estado de Nueva York para más información.
1.2 Practicando Manejo Integrado de Plagas (IPM por sus siglas en inglés)
En un programa de IPM, es importante identificar con precisión las plagas (vertebrados, enfermedades, insectos y malezas) y evaluar la abundancia de estas. Es esencial tener conocimiento de la biología y ecología de las plagas que atacan el cultivo y de los factores que pueden influir en las infestaciones.
Comprender la influencia de factores como el clima y los enemigos naturales en la abundancia de plagas ayudará a elegir las técnicas de manejo adecuadas. Los programas de IPM enfatizan la supresión de las poblaciones de insectos y enfermedades a niveles que no causen daños económicos, en lugar de la erradicación total de una plaga.
En el caso de los insectos plaga, es importante tener al menos algunas plagas presentes para asegurar que los enemigos naturales permanezcan en el cultivo, y eliminen las infestaciones.
1.3 Componentes del IPM
1.3.1 Monitoreo (Exploración)
La exploración incluye la detección, identificación y determinación del nivel de las poblaciones de plagas de manera oportuna. Las trampas para insectos pueden usarse a menudo para detectar plagas e identificar los momentos en que la exploración debe intensificarse o deben tomarse medidas de control.
Existen métodos de monitoreo científicamente, precisos y eficientes para muchas plagas en cultivos de vegetales en Nueva York. En este manual se ofrecen breves descripciones de estas técnicas.
1.3.2 Pronóstico
Los datos meteorológicos y otra información ayudan a predecir cuándo es más probable que aparezcan plagas específicas. Para Nueva York, se han desarrollado modelos de pronóstico de plagas basados en el clima para enfermedades e insectos de muchos cultivos.
Este manual indica qué plagas tienen disponibles dichos modelos. Los pronósticos están disponibles diariamente a través de la Red de Aplicaciones Ambientales y Meteorológicas (NEWA por sus siglas en inglés).
El acceso a computadora o conexión a internet para obtener pronósticos meteorológicos, de insectos y enfermedades regionales es útil, pero no esencial. La Northeast Weather Association proporciona información meteorológica local automatizada y los resultados de los pronósticos de plagas diariamente.
La información sobre el potencial de brotes de plagas también puede obtenerse de los programas locales de Cooperative Extension, boletines informativos y asesores regionales de cultivos.
1.3.3 Umbrales
Utilice umbrales para determinar cuándo las poblaciones de plagas han alcanzado un nivel que podría causar daños económicos. Los umbrales han sido determinados científicamente por investigadores de Cornell. Seguir los umbrales indicados en este manual ha reducido el uso de pesticidas en un diez a cincuenta por ciento, ahorrando una cantidad significativa de dinero a los agricultores.
1.3.4 Técnicas de Manejo
Las técnica de manejo adecuadas para controlar plagas incluyen controles culturales, biológicos y físicos, así como algunas de las alternativas a pesticidas simples y relativamente económicas que se ofrecen en este manual, y pueden resultar en ahorros significativos para los agricultores tanto en términos de uso de pesticidas como de pérdida de cultivos.
A menudo, una medida preventiva bien pensada tomada antes de plantar el cultivo puede resultar en ahorros significativos en tratamientos de rescate de cultivos más adelante en la temporada.
1.3.5 Mantenimiento de Registros
Los registros mantenidos de un año a otro sobre la aparición de plagas en los campos de producción pueden ser herramientas valiosas para evitar plagas en el futuro.
1.4 Técnicas de IPM
Un objetivo importante de una estrategia de Manejo Integrado de Plagas -IPM- es integrar las opciones de manejo de plagas disponibles. Algunas plagas son endémicas y generalmente requieren tratamiento con pesticidas, aplicados ya sea en el momento de la siembra o durante la temporada. Sin embargo, la incidencia de estas plagas y la necesidad de pesticidas a menudo pueden reducirse mediante una combinación de técnicas de control descritas a continuación. En las secciones siguientes de este manual se incluye una lista de opciones de manejo específicas para cada plaga de cultivo.
1.4.1 Cultivares Resistentes a Plagas
Si están disponibles, los cultivares resistentes o tolerantes a insectos y enfermedades pueden reducir las pérdidas por plagas. Se enumeran los cultivares recomendados resistentes/tolerantes a plagas y las plagas a las que son tolerantes o resistentes para cada cultivo. El uso de estos cultivares puede ser uno de los métodos más simples para reducir los costosos procedimientos de manejo y los impactos ambientales negativos durante la temporada de crecimiento.
1.4.2 Controles Culturales y Físicos
- Rotar los cultivos para reducir la acumulación de malezas, enfermedades y plagas de insectos. La rotación de cultivos es útil para aquellas plagas que no se desplazan lejos de sus sitios de hibernación.
- Eliminar los sitios donde las plagas pueden hibernar, como montones de desechos, plantas dañadas y voluntarias (plantas de especies cultivadas que nacen espontáneamente a partir de residuos de cosechas anteriores), y plantas huésped alternativas, para minimizar el daño por insectos y enfermedades.
- Utilizar técnicas que expongan a las plagas a enemigos naturales o al estrés ambiental, o que hagan que el cultivo sea menos susceptible a insectos o enfermedades.
- Ajustar los tiempos de siembra para evitar los períodos máximos de abundancia de plagas.
- Plantar semillas y trasplantes libres de enfermedades.
- Asegurar un crecimiento vigoroso del cultivo a través de una nutrición adecuada y la eliminación de malezas para evitar el estrés que puede predisponer a los cultivos a ataques de insectos, enfermedades o desórdenes fisiológicos.
- Si se riega, manejar los horarios de riego para evitar largos períodos de alta humedad relativa que favorezcan el desarrollo de plagas de enfermedades.
- Evitar plantar cultivos susceptibles en áreas donde se con conoce que existe alta presión de plagas.
- Orientar los campos para proporcionar el máximo drenaje y circulación de aire.
- Donde la labranza o el abonado lateral de nitrógeno son rutinarios, utilizar la labranza para el control de malezas en combinación con la aplicación en banda de herbicidas sobre la hilera. Esta técnica puede reducir los costos de herbicidas hasta en un 60 por ciento mientras se logra un buen control de malezas.
1.4.3 Control Biológico
- Conservar los enemigos naturales de las plagas de insectos y ácaros utilizando fungicidas e insecticidas solo cuando sea necesario.
- Proporcione refugios de plantas que tengan flores y arbustos para proveer néctar, plantas huésped alternativas y refugio para los enemigos naturales.
- Utilizar liberaciones inundativas de depredadores y parásitos si están disponibles y son efectivas.
- Consultar el manual Control Biológico: Una Guía de los Enemigos Naturales de América del Norte (https://biocontrol.entomology.cornell.edu). Disponible en inglés para obtener información adicional.
1.4.4 Control Químico
- Usar pesticidas solo si el monitoreo, los umbrales económicos o los pronósticos de enfermedades indican que es necesario.
- Elegir los pesticidas según su eficacia, patrones de uso anteriores, la incidencia de resistencia y el impacto en el medio ambiente y en los enemigos naturales.
- Asegurar una cobertura completa y uniforme de la pulverización utilizando las tasas de aplicación recomendadas y equipos calibrados con precisión que apunten a las ubicaciones clave del cultivo que necesitan ser protegidas (por ejemplo, las mazorcas de las plantas de maíz dulce).
- No aplicar pesticidas cuando la velocidad del viento sea superior a cinco millas por hora para evitar la deriva hacia sitios que no son el objetivo.
Para obtener más detalles sobre el uso de pesticidas, consulte el Capítulo 6.
